La fotografía ha sido, y es ahora más que nunca, la forma de mostrar y expresar la realidad de distintos pueblos y culturas.
A través de ella, me he acercado a las personas que conforman un ámbito a veces olvidado por las sociedades llamadas del 1º mundo. Son gentes humildes, pero con un gran corazón, aman sus vidas, y su forma de vivirlas, no son peores que las nuestras, solo distintas. No son pueblos marginales, pero en muchas ocasiones si marginados.
La mayoría de ellos viven en constante simbiosis con la naturaleza, manteniendo un equilibrio tan necesario como inútil, ya que las sociedades industrializadas se encargan de romper. Hace casi 20 años que comencé a viajar por esos mundos olvidados, y a ellos vuelvo ya que es entre ellos donde encuentro la verdadera paz interior, aunque a veces también el desasosiego y la impotencia.
Cada uno de ellos forma parte de mi corazón y de mi vida, entre ellos he aprendido a ser mejor, con mis semejantes y con mi mundo.
La fotografía es mi pequeño homenaje a todos ellos y a los que vendrán.

El 100% de la venta de cada obra, va destinado a fines de ayuda a los niños de diferentes países, a través de su Asociación DUBABU. Como material medico, material escolar, ropa y la construcción de una escuela de secundaría en una aldea de Burkina Faso, Bantogodó, para 256 niñ@s.

Manuel Vilches Benítez.